En 2014, encontrar una oficina desde la que poner en marcha un pequeño negocio en Ciudad de México suponía asumir costes y compromisos difíciles de encajar para muchos proyectos que apenas comenzaban. Al mismo tiempo, empezaba a abrirse camino otra manera de trabajar: compartir instalaciones, reducir gastos y, sobre todo, coincidir con profesionales de disciplinas diferentes.

De esa necesidad surgió Terminal 1, el proyecto creado por Alonso de Garay, Jonatan Graham y Luis de Garay que, doce años después, escribe un nuevo capítulo bajo el nombre de SÓFFA Coworking. Su recorrido acompaña la evolución del Coworking CDMX y explica cómo una idea nacida para facilitar el acceso a una oficina terminó creciendo hacia una concepción más amplia del workplace.

Terminal 1, cuando compartir espacio significaba también crear comunidad

Terminal 1 nació con una premisa sencilla: ofrecer espacios de trabajo flexibles y asequibles a microempresas, nuevos proyectos y profesionales independientes que necesitaban crecer sin cargar con una oficina tradicional. Internet de alta velocidad, salas de juntas, cafetería, impresión, vigilancia o zonas comunes resolvían la parte práctica. La otra parte se construía entre quienes trabajaban allí.

Desde sus comienzos, el proyecto buscó reunir perfiles de distintas disciplinas para favorecer contactos, colaboraciones y alianzas. Desayunos, seminarios, charlas y otras actividades ayudaban a crear esa comunidad mientras el coworking encontraba su sitio en México.

Con los años, aquella fórmula creció. Llegaron nuevas sedes y, con ellas, empresas y equipos con necesidades diferentes. La propuesta fue incorporando oficinas flexibles, membresías y alternativas para modelos híbridos, hasta abarcar soluciones que van desde un puesto por un día hasta espacios corporativos personalizados.

De Terminal 1 a SÓFFA, una nueva identidad para otra etapa

La empresa que había nacido en 2014 ya no era la misma doce años después. Su manera de entender el trabajo se había ampliado y esa evolución acabó llegando también a la marca. Terminal 1 se convirtió en SÓFFA con una imagen más moderna y amigable, pero con una premisa clara durante el cambio: renovar el nombre sin perder la esencia.

SÓFFA representa así una evolución hacia una experiencia de trabajo más cercana, flexible y humana, donde comodidad, productividad, diseño y comunidad conviven en un mismo espacio. Ese planteamiento se refleja en sedes como Nápoles, Polanco, Santa Fe, Roma Norte, Lomas, Masaryk y mas.

Bajo el liderazgo de Jonatan Graham, CEO de SÓFFA, la compañía combina actualmente hospitalidad, tecnología y flexibilidad para adaptar sus espacios de trabajo en CDMX a distintos tamaños y formas de organización. Oficinas privadas, salas de juntas, membresías, espacios para eventos y oficinas corporativas a medida permiten atender desde profesionales y emprendedores hasta equipos híbridos y empresas que necesitan plantas completas personalizadas. Todo ello se acompaña de servicios como internet de alta velocidad, Office Managers y áreas comunes, manteniendo una idea presente desde los tiempos de Terminal 1: facilitar el trabajo cotidiano mientras el espacio se adapta a quienes lo utilizan.

Doce años después, SÓFFA afronta una nueva etapa con una visión más amplia del workplace. El Coworking CDMX deja de limitarse a compartir una oficina para incorporar también comunidad, bienestar y soluciones flexibles capaces de avanzar al mismo ritmo que las empresas.

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