Un sistema de aire acondicionado tradicional sin mantenimiento puede provocar síntomas como somnolencia, alergia, problemas musculares, deshidratación, dolor de cabeza, asma o sequedad de piel entre otros. Muchas veces, el desarrollo de enfermedades o problemas de salud se deben a la presencia de gérmenes que se acumulan en los filtros del aire por falta de mantenimiento técnico y que son distribuidos por el espacio. Tomando esto como referencia, algunas empresas han conseguido desarrollar tecnologías punteras para evitar este tipo de afecciones sanitarias. Un ejemplo son los sistemas de climatización Decke, reconocidos actualmente por su eficiencia térmica y por los beneficios que comportan para la salud.

DECKE: el sistema infalible

El epicentro de los sistemas de climatización Decke es la red de tubos capilares KaRo, el más innovador del mercado internacional a día de hoy. Este método, basado en la circulación de agua por el inmueble a través de tubos, está inspirado en el funcionamiento de los vasos capilares a la hora de regular la temperatura del cuerpo humano. En ese sentido, el sistema de Decke Health Clima hace circular agua entre 15 y 30ºC a lo largo de todo la superficie del inmueble. De este modo, se hace llegar el frío o el calor a todas las partes del piso, enfriándolas en verano y calentándolas en invierno.

Ventajas de utilizar los sistemas de climatización Decke

Implementar los sistemas de climatización Decke conlleva una gran cantidad de ventajas en comparación al aire acondicionado tradicional.

Limpieza del aire

Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el 20% de los casos de catarro, laringitis, faringitis o bronquitis en verano son producidos por el uso inadecuado de ese aire. De hecho, los expertos hablan del Síndrome de Edificios Enfermos (SBS por sus siglas en inglés), caracterizado por la contaminación del aire en espacios cerrados. A diferencia del resto de tecnologías para el aire, Decke purifica el aire filtrado y nos ofrece un aire limpio sin movimiento de partículas ya que trabaja a través de un sistema radiante. De esta forma, evita cualquier problema de salud a los habitantes de la vivienda, a la vez que contribuye a su bienestar.

Ahorro energético y económico

Al ser el agua la encargada de transportar la temperatura, gracias a su elevada conductividad, la energía que requiere el sistema es muy inferior. De hecho, Decke requiere solo un 10% de la energía que necesita el aire acondicionado tradicional. De este modo, el ahorro energético es muy considerable. Como consecuencia, la factura energética muestra una reducción importante.

La invisibilidad

La optimización del sistema permite reducir su infraestructura. Al usar un sistema de techo radiante a través de tubos delgados, el espacio que se requiere para su integración resta tan sólo 9 cm. a la altura del techo, el resto de conductos y máquinas no son requeridos, por lo que elementos como radiadores, difusores y rejillas ya no se utilizan. De este modo, el espacio que ocupa el sistema es mínimo y, como consecuencia, los metros útiles de la casa u oficina son mayores.

Válido para todos los espacios

Oficinas, casas, pisos, grandes edificios…todos los inmuebles pueden utilizar este método. De hecho, Decke ha implantado su sistema en espacios como el Edificio Sanidad Bilbao, la Embajada de Canadá en Berlín y la famosa Vienna Twin Tower, así como en múltiples casas familiares.

A través de la eficiencia del agua, los sistemas de climatización Decke ofrecen a cualquiera la posibilidad de respirar un aire más limpio y sano a la vez que ahorra espacio, energía y dinero. De este modo, el confort y el bienestar queda asegurado para todos.